Carta de Aurelio a los hermanos americanos

Ha sido un gran gozo participar en la II Asamblea Panamericana de la fraternidad en Santo Domingo.                                                        
 
FRATERNIDAD SACERDOTAL
IESUS CARITAS
CARTA DE AURELIO A LOS HERMANOS AMERICANOS
2 DE MARZO 2.018
 
Queridos hermanos: 
 
Ha sido un gran gozo participar en la II Asamblea Panamericana de la fraternidad en Santo Domingo y compartir la vida y preocupaciones, las esperanzas y realidades de los hermanos presentes y de los ausentes. Junto con Mark, como equipo internacional, he sentido la universalidad de la vida de la fraternidad y el espíritu de Carlos de FOUCAULD tanto en los trayectos de vidas como en las respuestas a los desafíos de nuestro tiempo.
 
Gracias por todo lo que se ha trabajado, antes y durante la asamblea. Valoro el esfuerzo de todos: los responsables de cada país preparando las respuestas a los cuestionarios, el trabajo de Fernando con la coordinación, los hermanos dominicanos con la preparación de la asamblea y hacer que estuviéramos como en casa… Nuestro hermano Francisco, arzobispo de Santo Domingo, con su hospitalidad y cercanía… Nuestro hermano obispo Rafael, con su testimonio de fidelidad a la fraternidad y al pueblo… Son muchos los motivos para estar agradecidos.
 
Desde cada persona, los hermanos, la comunidad de hermanas carmelitas y los trabajadores de la casa donde estábamos, el trabajo de Raisa, la gente que conocimos en las parroquias y comunidades, se recibe un don. Es el ser humano que nos da lo mejor de sí mismo.
 
Cuando vamos por la vida de peregrinos, cuando salimos de nuestro “yo” para encontrarnos con el “otro”, y nuestra actitud no es estar a la defensiva, sino de recibir y ser acogidos, sin juzgar, sin prejuicios, se hace posible la fraternidad, y se crea ese momento contemplativo de entre las personas, que es más profundo aún cuando hace tiempo que no nos hemos visto. Por eso, la gran alegría de encontrar de nuevo a hermanos y fundirse en el abrazo fraterno.
 
Gracias a Carlos Roberto y Eleuterio por sus dos ponencias tan interesantes e interpeladoras. Nos han ayudado a tener una opinión más justa, a profundizar en las llamadas desde la Biblia y la Laudato si del papa Francisco hacia la realidad del mundo de la migración y de la ecología, en el cuidado de la casa común. Esto ha supuesto una toma de conciencia sobre los desafíos que se presentan no sólo en América sino en todo el mundo.
 
Nuestro hermano Carlos tuvo esa conciencia desde su viaje a Marruecos, como científico, y aprendió de la gente sencilla cómo valorar lo que se tiene, cómo valorar al extranjero; por qué su fe, su cultura, su color o pensamiento nos interroga, ya que es distinto a nosotros. El mensaje de fraternidad universal de Carlos de FOUCAULD queda una vez más en el presente, en nuestros “presupuestos” pastorales y personales.
 
Los tiempos de oración, en la adoración, en la celebración de la eucaristía, creo que nos han ayudado no sólo a pensar, sino a trabajar en equipo y hacer entre todos un buen trabajo que ayude a todos los hermanos de América.
 
Echamos de menos a los hermanos de México, pero valoramos sus aportaciones en el cuestionario. Nos sentimos cerca de Douglas, en Venezuela, que está intentando dar a conocer la fraternidad en su país, contactando con sacerdotes motivados por Nazaret y el estilo misionero del hermano Carlos. ¡Bravo, Douglas! Y mucho ánimo a la fraternidad de Argentina en la preparación del Mes de Nazaret en el próximo julio.

Hoy escribo con el dolor y la preocupación por los ataques terroristas en Burkina Faso. Todo el día estoy pendiente de noticias. Me duele mucho que se ataque a cualquier persona, y más aún a un país que amo tanto. Pido oraciones. Y le pido a Dios y a su Madre que nos bendigan, que ilumine con su Espíritu nuestras vidas, nuestras comunidades, nuestras familias. Que sepamos mirar a Jesús en la adoración con confianza plena de amigo, que escuchemos al Señor en el desierto, con sus largos silencios y esperas -los de Él, a la búsqueda de nosotros-, que pongamos nuestro corazón en la revisión de vida, como un libro abierto, real, no de ciencia ficción o de historia, que sean los más abandonados quienes nos motiven en el camino del Evangelio.
 
Un gran abrazo transoceánico.
 
Aurelio SANZ BAEZA, hermano responsable
Perín, Cartagena, España, 2 de marzo 2.018

Fraternidad Sacerdotal: Carta de Santo Domingo

La Fraternidad Sacerdotal celebró su IIª Asamblea Panamericana del 19 al 24 de Febrero de 2.018.                                                         
FRATERNIDAD SACERDOTAL IESUS CARITAS
CARTA DE SANTO DOMINGO
II ASAMBLEA PANAMERICANA
19 AL 24 DE FEBRERO 2.018
 
Queridos hermanos:
 
Reciban un cordial saludo en Cristo Jesús, y que el proceso cuaresmal que vivimos nos lleve por el camino de la conversión.
 
En un clima de oración, alegría y fraternidad compartidas, nos hemos reunido los responsables nacionales y delegados de Argentina, Chile, Brasil, Haití, República Dominicana, Estados Unidos y Québec-Acadie, junto a dos miembros del equipo internacional, Aurelio y Mark. Queremos destacar también la presencia del Obispo Emérito Mons. Rafael Felipe Núñez durante toda nuestra asamblea. Agradecemos a Dios y a todos los que colaboraron con su oración, su trabajo y su contribución económica para que este encuentro fuera posible, especialmente a nuestros hermanos de la República Dominicana. También a los sacerdotes y diáconos que nos reemplazaron en nuestras parroquias.
 
Nuestro día se iniciaba con la Adoración Eucarística y terminaba con la Eucaristía. Revisamos el caminar de nuestras fraternidades en los últimos dos años y comprobamos que muchas de las propuestas elaboradas en la anterior asamblea, fueron puestas en práctica. Quisiéramos destacar la celebración del centenario del nacimiento del hermano Carlos realizada en todos nuestros países a través de simposios, eucaristías, retiros, publicaciones, posters, etc. Esto nos permitió dar a conocer su figura y su espiritualidad a muchos hermanos sacerdotes, diáconos, laicos, religiosas y seminaristas.
 
Durante nuestra asamblea dos hechos relevantes que se dan en nuestros países centraron nuestra atención: Las migraciones y el maltrato a nuestra Madre Tierra. Son verdaderos signos de los tiempos que quisimos examinar a la luz de la Palabra de Dios, del magisterio social de la Iglesia, especialmente del Papa Francisco, y de la espiritualidad que hemos recibido del hermano Carlos de Foucauld. El objetivo de este discernimiento comunitario fue descubrir la voluntad de Dios y comprometernos más en una verdadera Pastoral de Migrantes y en el cuidado de nuestra Casa Común.
 
Al escuchar atentamente los informes de cada país comprobamos que de una u otra manera estamos comprometidos en estos dos campos, pero que necesitamos hacer mucho mas porque está en juego la vida de personas, familias y pueblos vulnerables. Son victimas del capitalismo salvaje que las destruye sin piedad con el fin de rendir culto al dios dinero. 

Nos iluminaron las dos ponencias presentadas por nuestros hermanos Eleuterio Ruiz de Argentina “Extranjeros y refugiados. Reflexiones sobre un desafío de nuestro tiempo a la luz de la Escritura” y Carlos Roberto Dos Santos de Brasil “Iluminación bíblica y magisterial del Papa Francisco sobre la cuestión del medio ambiente”. Ambas estarán en la Pagina Web de nuestra fraternidad internacional.
 
Ha quedado claro para nosotros que el Señor nos pide “ir en busca de los más abandonados”, como hizo el hermano Carlos en su tiempo, que en este caso son los migrantes que llegan a nuestros países en situación de gran vulnerabilidad. La Palabra de Dios es taxativa: “como un nativo dentro de ustedes será para ustedes el extranjero que reside con ustedes; lo amarás como a ti mismo. Porque extranjeros fueron ustedes en Egipto. Yo soy el Señor su Dios” (Lev 19,34). Y el Papa Francisco nos muestra un camino muy concreto para expresar este amor: Acoger, proteger, promover e integrar a nuestros hermanos y hermanas migrantes.
 
También hemos sentido un fuerte llamado a cuidar la Casa Común y hacer nuestra la pregunta que hace el Papa a la humanidad en su Encíclica “Laudato Si”: “¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos van a suceder, a los niños que están creciendo?” (N.160).
 
Queremos reflexionar más sobre este tema en nuestras fraternidades y con nuestros presbiterios y tener una actitud profética. También trabajar en red con organismos de Iglesia y de la sociedad civil para proteger el medio ambiente, y preservar la belleza y la integridad de la creación, don de Dios a toda la humanidad. El estilo de vida no consumista del hermano Carlos nos impulsa a vivir en la sencillez, en la austeridad y en la armonía con la naturaleza.
 
La convocación del Sínodo de los Obispos para la región Pan-amazónica, nos llena de alegría y esperanza. Colaboraremos activamente en su preparación y posterior puesta en práctica.
 
Hacia la mitad de nuestra asamblea, hemos visitado las comunidades de una parroquia de la periferia pobre de Santo Domingo. Esta visita nos puso en contacto con el santo pueblo de Dios, que, desde su pobreza, nos muestra la urgencia de ser coherentes con los caminos de compromiso que Dios nos ha mostrado en esta asamblea y los cuales fueron retomados en nuestro día de desierto y en la Revisión de Vida que hicimos en pequeños grupos.
 
Pedimos al Espíritu Santo que nos haga cada día mas fieles al carisma de hermano Carlos, que lo podamos compartir con muchos miembros del pueblo de Dios y así seguir contribuyendo al surgimiento de una “Iglesia pobre y para los pobres”.
 
Nuestro próximo encuentro será en Buenos Aires, Argentina del 20 al 24 de septiembre de 2.021.
 

Sus hermanos de la II Asamblea Panamericana
Santo Domingo, República Dominicana, 24 de febrero 2.018