FRATERNIDAD
SACERDOTAL IESUS CARITAS
CARTA
DE PASCUA, ABRIL 2014
HERMANO
RESPONSABLE
Queridos hermanos:
No
es fácil escribir una carta de Pascua, que siempre es un mensaje de
alegría inmensa, cuando a hermanos nuestros les han robado libertad.
Ya sabéis que la hermana Gilberte, de la congregación de N.D. de
Montréal, canadiense, y dos sacerdotes italianos, de la diócesis de
Vicenza –Giampaolo y Giannantonio, que es miembro de nuestra
fraternidad- permanecen secuestrados.
La fraternidad de Camerún
sufre, y todos sufrimos: su congregación, su diócesis, sus
familias, sus amigos, hasta que vuelvan con salud, ellos, que lo
están dando todo por los demás y por amor a Jesús, anunciándolo
con sus vidas, como el hermano Carlos decía. Al día de hoy nada
sabemos, pero les enviamos todo nuestro cariño y apoyo en la
oración. Oramos por sus personas y por su libertad. Nuestro abrazo a
Grégoire CADOR y todos los hermanos y fraternidades del hermano
Carlos en Camerún.
En enero pasado estuve con la
fraternidad de México en el retiro de Cuernavaca, donde conocí por
primera vez a hermanos que son el evangelio andando, por sus vidas,
por su entrega a los demás, por cómo viven en situaciones de mucho
riesgo y la respuesta que, desde sus vidas y compromiso, están dando
junto al pueblo. Aprecié mucho el estilo de fraternidad que viven y
cómo lo viven.
Una grande alegría para toda la
fraternidad ha sido el nombramiento de Philippe OUÉDRAOGO, arzobispo
de Ouagadougou, Burkina Faso, como cardenal el pasado 22 de febrero.
Él fue quien introdujo la fraternidad en esta zona del Sahel
africano. Especialmente para la fraternidad burkinabé y la Iglesia
de aquel país ha sido un aliciente para crecer como cristianos y
sentirse Iglesia en comunión.
Me encontré con varios hermanos
durante la mañana del 10 de febrero, con Philippe también,
compartiendo la realidad y proyectos como Familia de Carlos de
FOUCAULD, donde sacerdotes, laicos y hermanitas de Jesús se reúnen
al menos una vez al año para un retiro en común, además de otros
encuentros en diversas diócesis, o con motivo de algún
acontecimiento especial.
En
enero se celebró en Brasil el Mes de Nazaret, con la participación
de muchos hermanos y el apoyo de las fraternidades del hermano
Carlos. Ha sido para ellos una gracia de Dios y un importante
aliciente en el seguimiento de Jesús. El animador ha sido José
ANCHIETA.
Otro
Mes de Nazaret latinoamericano se ha realizado en febrero en Chile,
compartiendo hermanos chilenos y argentinos un tiempo de gracia y de
intensa vida de fraternidad, dirigido por Fernando TAPIA. La
experiencia compartida de los dos países, donde las fraternidades
están comprometidas en la evangelización y en la misión como
presencia viva de Jesús, ha sido extraordinaria. Después, en Chile,
con el terremoto y tsunami en el norte, y el incendio en Valparaíso,
los hermanos han sufrido con la gente, estando a su lado, ayudando y
acompañando, poniéndose al servicio de quien lo ha perdido todo, y
transmitiendo esperanza y fuerza. Para ellos, desde toda la
fraternidad internacional, el abrazo fraterno y cercano.
El Mes de Nazaret es el medio de
asumir un compromiso como seguidores de Jesús, dentro o al margen de
la fraternidad, como escuela de oración, de contemplación de la
vida de los hermanos, de estilo doméstico de Nazaret en lo que cada
día nos trae, en lo que Dios nos regala para caminar apoyados en él
y en la vida de los demás, para no sentirnos solos o aislados en la
pastoral, la vida espiritual, el compromiso con el pueblo. No nos
separamos; nos unimos. No vivimos en otro planeta, alejados del
mundo; estamos inmersos en la vida, con sus alegrías y sus
sufrimientos; en el trabajo que construye un mundo de paz y de
justicia. El próximo Mes de Nazaret será en Camerún, en julio, con
la asistencia de bastantes hermanos africanos, con la Primera
Asamblea Panafricana de la fraternidad al final del mismo. Desde
ahora unimos nuestra oración por estos hermanos, que vienen de
países con graves problemas de paz, de pobreza, de inestabilidad
política, donde Cristo está en el sagrario del corazón del que
sufre y se alegra, en el pan partido para la fiesta de los pobres, de
los humildes, de los que siembran el amor a pesar del dolor.
Que
en esta Pascua 2014 anunciemos la alegría de creer y seguir a Jesús,
en la esperanza de un cambio en el sistema que esclaviza al ser
humano, amando sin fronteras, y dejándonos ungir con óleo de
alegría, como el papa Francisco nos dijo en la misa crismal. Ese
óleo de alegría que nos “mancha” y que debe “manchar” todo
lo que hacemos, nuestras relaciones humanas, el dolor y la esperanza
de los afectados en Chile, del mundo que sufre en Ucrania, Corea del
Sur, Nigeria, la RCA… El óleo de la mancha salvadora de Jesús,
con un ministerio de servicio y de presencia silenciosa entre los más
abandonados.
Nuestra
Pascua es también posición personal, con Cristo, nuestra fuerza, y
nuestra posición comunitaria ante las causas de cualquier injusticia
que quita al ser humano la libertad, o lo manipula para seguir siendo
esclavo del dinero, de los intereses de los grandes lobbys del
sistema: los lobbys de las petroleras, de la banca, de la industria
que no respeta la naturaleza ni los derechos de los pueblos
autóctonos, de los lobbys del narcotráfico y del tráfico de armas…
los lobbys que experimentan con las vidas humanas y con el futuro del
planeta, buscando solamente sus intereses. No podemos bajar la cabeza
ante todo esto o limitarnos a mirarnos el ombligo, refugiándonos en
una espiritualidad que no es la espiritualidad del evangelio.
Os
animo a participar y construir entre todos la página
iesuscaritas.org, aportando experiencias, sueños, realidades,
próximos eventos... Enviad todo a mi correo electrónico.
Desde
todas las fraternidades, desde nuestro equipo internacional –Jean
François, Emmanuel, Félix, Mark, Mauricio y yo, que celebraremos
nuestro encuentro anual próximo en Amborovy, Madagascar, en
setiembre- el mensaje de gozo en Cristo resucitado, poniendo
nuestros brazos entorno a los hombros de Gilberte, Giannantonio y
Giampaolo; que sientan la cercanía de nuestro corazón en la
distancia, allí donde estén, orando por su salud y su libertad.
Estoy seguro que saben que no están solos y que miles de personas
acompañan su alegría de seguir a Jesús y de padecer por él,
ellos, que se han entregado a los más desfavorecidos.
Mi abrazo fraterno y pascual.
Aurelio SANZ BAEZA, hermano
responsable
Perín,
Cartagena, Murcia, España, abril de 2014