Mensaje de la Asamblea Europea de la Fraternidad Sacerdotal (Verona 2014)

En el esplendido paisaje de Sezano, cercano a Verona, en medio de las viñas y los olivos, nuestra Asamblea ha reunido, del 20 al 27 de agosto, 19 delegados de 10 países representando a los 1600 miembros de nuestras fraternidades de Europa, a los que dirigimos nuestro cordial saludo. 

Queremos compartir en este mensaje algunos de los frutos importantes de nuestro encuentro
 
1. Estamos en camino con el pueblo de Dios, en tiempos nuevos:
- Nuestras Iglesias de Europa deben afrontar la indiferencia religiosa de sus habitantes, sea porque poco a poco han abandonado la fe, o porque ignoran totalmente la gramática elemental del cristianismo. La Iglesia ha sido puesta de alguna manera en la periferia de la sociedad.
- Las sociedades mismas son desestabilizadas bajo los golpes del capitalismo financiero que ignora los valores humanos y la preocupación de preservar el medio ambiente.
- La realidad de las migraciones, para buscar trabajo o asilo político, la presencia cada vez más visible del Islam en nuestras sociedades nos interpela y a veces nos inquieta.
- El ministerio del Papa Francisco está suscitando esperanza y confianza en todos, creyentes y no creyentes, y está estimulando nuevos caminos a las comunidades eclesiales.

2.- Sacerdotes en camino con el pueblo de Dios, en esta nueva situación, reconocemos la actualidad del carisma del Hermano Carlos de Foucauld.
-Durante toda su vida, la pasión por Dios lo ha conducido a poner a Jesús, el Cristo, en el centro. Ha descubierto en la Eucaristía y en la Palabra de Dios el alimento esencial de su vida.
- El descubrimiento de la importancia salvífica de la vida escondida de Jesús de Nazaret lo ha conducido a una vida de gran simplicidad y de proximidad a los pobres.
- Su pasión por el Evangelio “que quiere gritar con toda su vida” lo ha conducido a privilegiar los encuentros, las conversaciones, la amistad y el deber de conocer la cultura del otro como camino para la misión.
- Anticipadamente ha hecho propias las grandes intuiciones del Concilio Vaticano II que son la brújula de nuestra Iglesia: La palabra de Dios ( DV); La Eucaristía como fuente y culmen (SC); La misión y el misterio de la Iglesia (LG); La humanidad concreta que hay que amar (GS)

3.- Sobre las huellas del Hermano Carlos nos sentimos llamados a emprender decisivamente el camino que el Papa Francisco propone al pueblo de Dios:
- Llamados a enraizarnos en Cristo para que nuestras vidas tengan el sabor del Evangelio, redescubriendo el valor del “desierto”.
- Llamados a contribuir para que la Iglesia se ponga en “salida” y se haga más misionera.
- Llamados a privilegiar los encuentros, la escucha, el diálogo -con el islam, las otras religiones y los no creyentes- para así alcanzar “las periferias”.
- Llamados a tener un estilo de vida sencillo, que nos haga accesibles a los más pobres, cercanos al pueblo, impregnados del “olor a ovejas”.
- Llamados a conservar nuestro corazón abierto a las alegrías y angustias de nuestro mundo, atentos al trabajo del Espíritu Santo.
-Llamados a ser, como fraternidad, protagonistas de comunión en nuestros presbiterios, en el que hay diversas sensibilidades pastorales, marcados por la presencia de sacerdotes “venidos de lejos”.

Durante nuestra asamblea :
a) Nos hemos alegrado, en la acción de gracias, por la presencia entre nosotros de nuestro hermano Jeanantonio Allegri, recientemente liberado, después de 57 días de cautiverio en manos de Boko Haram. Ha compartido “el tesoro escondido en el campo” de esta dura experiencia.
b) Hemos acogido la experiencia de las fraternidades del África francófona que acaban de vivir el mes de Nazaret, -son una esperanza- y recibido la llamada a reforzar nuestros vínculos e intercambios entre fraternidades de diversos continentes, que pueden enriquecernos compartiendo las preocupaciones comunes, como el diálogo con los musulmanes, (que será el tema de un próximo encuentro en Viviers del 13 al 17 de Julio de 2015) y a vivir la fraternidad en un contexto de violencia.
Nos hemos puesto a la escucha de diversos testimonios (laicos, religiosos y religiosa) de la gran familia foculdiana: esta experiencia nos ha convencido que debemos reforzar nuestros lazos con ellas, en fidelidad a las intuiciones del Hermano Carlos, que para la evangelización contaba plenamente con la colaboración de los laicos.
c) En el contexto del centenario de la primera guerra mundial (1914-18) hemos realizado una visita- peregrinación al monte Grappa, donde 25.000 soldados de todas las partes de Europa murieron en las batallas, y nos ha hecho sentir la llamada a profundizar en nuestra fraternidad la cultura comprometida con la paz, en la hora en que “los inútiles estragos de la guerra” (Benedicto XV en 1917), están repitiéndose a las puertas de Europa (Ucrania, Medio Oriente: de manera particular hemos oído la experiencia de un hermano iraquí, que nos ha involucrado en el relato del sufrimiento de su pueblo, pidiéndonos orar por él.
d) Ante los múltiples desafíos y la resistencia de nuestro tiempo, la palabra del Hermano Carlos nos impulsa: “las dificultades son el signo de que una cosa agrada a Dios. La debilidad de los medios humanos se convierte en fuente de fortaleza. Dios se sirve de los vientos contrarios para conducirnos a puerto”.