La misericordia propio del mundo religioso, pertenece a la cultura general de toda la humanidad....
Antonio RODRÍGUEZ CARMONA
fraternidad de Granada, España
fraternidad de Granada, España
La misericordia no es un concepto propio del mundo religioso, pertenece a la cultura general de toda la humanidad y ha sido objeto de reflexión por parte de pensadores de todos los tiempos. Se trata de una virtud natural que inclina a la persona a la compasión con el que sufre, lo que implica, por una parte, un sentimiento que comparte el sufrimiento ajeno y, por otra, una acción encaminada a remediarlo. Implica, pues, un elemento afectivo, que siente y sintoniza con el que sufre, y otro efectivo, que se manifiesta ayudándole. Por ser un sentimiento natural, es propio de todo ser humano y a nivel popular se considera positivo, hasta el punto de que se califica persona sin corazón ni sentimientos al que no lo tiene. A nivel filosófico, tanto en la antigüedad como en la cultura actual, prevalece una valoración positiva. Se considera misericordia la actitud de quien trasciende el egocentrismo e inclina su corazón al que sufre. Este salir de uno mismo no es una debilidad sino una fortaleza, pues implica negar las tendencias egoístas y poner la propia persona al servicio de otro que sufre. A pesar de ser un sentimiento positivo, se le han puesto objeciones a causa principalmente del componente afectivo que puede cegar a la persona, como a un juez, e impedirle enjuiciar objetivamente una situación, lo que ha llevado a algunos a una valoración negativa, como los estoicos, o a negarla a determinadas personas, como las responsables de crímenes contra la humanidad. Otro límite que suele tener la misericordia es la falta de correspondencia.
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