Del 1 al 27 de febrero de 2014
CRÓNICAS DE UN MES ESPERADO
El mes de Nazaret se desarrolló en las afueras de la ciudad de Talca, en una casa de retiros que lleva el nombre de Betalpu, nombre que evoca tres cosas bien distintas pero que confluyen en este sitio: “Be”: viene de Bélgica, ya que el fundador es Belga. “Tal”: abreviatura de Talca y finalmente “Pu” que hace referencia a Pudahuel.
Todos los participantes de esta experiencia nos convocamos el día 1 de Febrero de 2014, y durante el día nos fuimos presentando con aquéllos que no conocíamos. La casa está adaptada para un número reducido como el nuestro e ideal para este mes de Nazaret.
Ya en el primer día, después de la cena, Fernando Tapia nos introdujo con su saludo afectuoso en la dinámica del mes, dándonos la bienvenida y algunos horarios para la organización.
Se colocaron sobre una mesa diversos materiales de lectura propia de nuestra espiritualidad para los que se interesen en conocer más o instruirse sobre la vida de la Fraternidad.
Después de habernos enriquecido con las historias y vivencias de los 9 integrantes de este mes de Nazaret, el miércoles 5 de febrero, compartimos una breve biografía del Hermano Carlos y una presentación que llevó adelante Fernando Tapia. Esta iluminación de los momentos más significativos del hermanito universal, motivó el trabajo personal para realizar durante la mañana.
Se nos entregó a cada uno, una copia del Directorio de la fraternidad, explicando previamente qué significa ese documento tan importante para nosotros. Ya por la tarde, muy fecundo fue compartir la vida personal, sacerdotal y pastoral de cada uno a la luz del testimonio del Hno. Carlos.
Luego a comenzar con el trabajo manual, como una forma de unirnos a Jesús de Nazaret quien dedicó gran parte de su vida al trabajo y uniéndonos a tantos hombres y mujeres que en el mundo viven de su trabajo. Las tareas fueron varias, durante los días de la primera semana, unos a cortar y ordenar leña para el invierno, con hachas que no cortaban mucho pero con coraje. Otros a podar enredaderas y el arreglar el jardín, entre bichos de todas las especies y un tercer grupo a limpiar una zanja y surcos de la huerta, ¡¡¡ cuidado… solo sacar los yuyos no los tomates!!!
Y para finalizar un día casi perfecto, compartimos la vida del hermano Carlos en un video que bajamos de internet. Luego un descanso reparador.
Con esta dinámica de reflexión y trabajos en la casa y en los alrededores, fueron transcurriendo los días, compartiendo momentos de espiritualidad muy importantes y valorados por nuestra fraternidad: la oración de la mañana a las 8.00 hrs. con la Adoración eucarística y Laudes juntos, intercediendo por tantas intenciones que traemos en el corazón. El momento más importante del día, es al mediodía con la celebración de la Misa, presidida cada día por alguno de los hermanos que anima la oración y la liturgia. Todos vamos compartiendo la Palabra y lo que el Espíritu Santo nos va inspirando a cada uno.